Cuando no ha sido posible mantener las piezas dentales en boca, o en ausencia de ellas, la mejor manera de reponer éstas de forma independiente sin tener que utilizar las piezas contiguas como anclaje, recurrimos a los implantes dentales.

Son pequeños dispositivos de titanio que tras ser colocados en boca y despues de un tiempo de oseointegración que ronda de las ocho a doce semanas, simulan la raiz del diente, permitiendo con diferentes aditamentos reponer la estética y la función de los mismos.

Hoy por hoy, es una técnica de cirugía generalmente simple y poco invasiva y traumática, que tras un tratamiento de anti-inflamatorios y antibióticos, consigue evitar las molestias postoperatorias.

Tamién se pueden utilizar como anclaje de prótesis removible para darle mayor solución y estabilidad.